La administración del tiempo

El fin de semana es un momento, o una serie de días, en los que uno debe invertir bien su tiempo y no gastarlo en actividades poco provechosas para nosotros mismos, algo que la mayoría de los seres humanos tenemos una capacidad extraordinaria de conseguir cuando se nos presenta la oportunidad.

Muchos individuos viven pensando en el fin de semana y contando los segundos restantes en el reloj y en calendario para que éste llegue y descartando toda posibilidad de extraer placer del deber, siendo éste, en mi punto de vista, uno de los placeres más gratos que hay, cuando uno sabe que extraer de las experiencias de cada día en vez de desperdiciar nuestras oportunidades para prosperar más grandes, las cuales, por lo general, provienen de los días entre semana y pocas veces ocurren durante los fines de semana, aunque debemos también saber muy bien que todo puede pasar y todo sucede de acuerdo a como actuamos.

Muchos individuos empleamos nuestras energías y vitalidad en cosas equivocadas en un gran número de ocasiones, cosas que por lo general la vida no perdona y siempre cobra factura de una u otra manera.

Sin embargo, también debemos de saber que no importa cuántas veces actuemos de una manera equívoca, siempre habrá oportunidad para cambiar y para actuar de una mejor manera, para así sacar el mayor provecho de este pequeño instante al que llamamos vida.

Aunque la mayoría de los individuos en muchas partes del mundo viven esperando el fin de semana, es lamentable como actuamos cuando éste llega, pareciendo que queremos a toda costa hacer el peor uso de aquellos dos días que tenemos cada semana para dedicarlos a nosotros mismos y a lo nuestro.

Parece que se nos olvida, aunque muchas veces sí se nos olvida, el hecho de que el fin de semana está diseñado para pasarlo con nuestra familia y recargar energías para poder funcionar adecuadamente durante la semana.

Para muchos de nosotros, especialmente para aquellos quienes somos relativamente jóvenes, el fin de semana no significa nada más que ver a nuestros amigos e ir de fiesta viernes y sábado, para el domingo sentir un brusco bajón, donde sentimos que morimos por el malestar de la resaca, un malestar que puede durar hasta media semana, donde nuestra productividad por supuesto reduce hasta un 50% y nuestra salud se ve fuertemente lastimada a medida que pasa el tiempo y las fiestas.

Naturalmente, no digo que no debemos llevar a cabo estas actividades, sino que debemos hacerlas con moderación y de vez en cuando, ya que si hacemos esto, dichas actividades pueden ser de buen provecho para nuestra vida.

De hecho, he comprobado  que entre más esporádicas sean estas actividades, más se disfrutan y aquel sentimiento de culpa y depresión dominguera no llegará, sino que sucederá todo lo contrario.

Recordemos que vida solo tenemos una y debemos de administrar nuestras actividades de manera razonable.

El viernes, al finalizar mi día con nuestros socios de factoraje financiero, planeo hacer un buen uso de mi fin de semana.