La Convención
Nacional Bautista de México (Asociación Religiosa), es una
institución que actualmente agrupa aproximadamente 1.500 iglesias
bautistas en la República Mexicana con el fin de llevar a cabo, de
manera conjunta, proyectos y programas misioneros.
La principal labor de la CNBM
es la coordinación de la labor misionera dentro y fuera del país
mediante el apoyo logístico y económico a través de las iglesias
asociadas y gestionado por una Junta de Misiones que es un
departamento interno del organismo.
La dirección de la CNBM se logra
mediante proyectos establecidos en programas y presupuestos anuales
proyectados por la Mesa Directiva y presentados ante una Asamblea en
una reunión anual cuya sede se determina en las mismas asambleas.
La CNBM es miembro integrante de la
Unión Bautista Latinoamericana, y a través de ella, de la
Alianza Bautista Mundial.
Antecedentes
Tras el establecimiento en México
de las primeras iglesias bautistas, su trabajo se fue haciendo cada
vez más complejo y más difícil. Las iglesias aisladas eran
impotentes para continuar ellas solas un trabajo tan extenso, y fue
por ello que se pensó en organizar asociaciones de iglesias.
La primera asociación se organizó
en Saltillo, Coahuila, el 12 de diciembre de 1884. Se llamó originalmente
Asociación Bautista Mexicana, pero después se le cambió el
nombre por el de Asociación Bautista de Coahuila.
Posteriormente se le añadieron iglesias de
Durango y entonces se llamó Asociación Bautista de Coahuila y
Durango.
La segunda asociación fue la
Asociación Bautista de Nuevo León, organizada el 18 de abril de
1885. Después se le añadieron las iglesias de
Tamaulipas y se llamó Asociación Bautista de Nuevo León y
Tamaulipas.
El 15 de septiembre de 1894, se
organizó en la
Ciudad de México la Asociación Bautista del Centro y Sur de
México, pero solo duró tres años, hasta 1896 y no se volvió a
reunir.
En 1898 se organizó la
Asociación Bautista de Michoacán en
San Juan de las Huertas, Michoacán. Esta Asociación agrupaba a las iglesias de
Michoacán y Guerrero.
De todas estas asociaciones
bautistas continuaban existiendo en 2007, la de Coahuila, la de
Nuevo León y la Michoacana. También existe la de Tamaulipas y la de
Durango que se independizaron de las de Coahuila y Nuevo León
respectivamente.
La falta de unidad hacía más
difícil el trabajo de las iglesias bautistas mexicanas y surgió
entonces la necesidad de un organismo a nivel nacional que reuniera
los recursos aportados por todas las iglesias y los administrara en
beneficio de la obra misionera y la educativa en todo el país.
Inicios
Uno de los principios básicos de
las iglesias bautistas es el que establece que cada iglesia local es
completa en sí misma, es un cuerpo independiente que se gobierna a
sí mismo, arregla sus propios asuntos y no tiene que dar cuenta de
sus actos y decisiones a ningún otro cuerpo eclesiástico (véase
Congregacionalismo). Cada iglesia es capaz de ejercer su
gobierno y disciplina por lo tanto la Convención Nacional
Bautista de México no nació por la necesidad de un organismo
centralizador que fuera superior a las iglesias locales.
No obstante, independencia y
autonomía no significan aislamiento, una iglesia puede emprender por
sí misma la obra
misionera, pero esta obra adquiere más vigor y más impulso si se
lleva a cabo mediante la mutua cooperación de varias iglesias sin
que se afecte la soberanía, la autonomía y la independencia de cada
iglesia.
En consecuencia la Convención no es
un organismo jerárquico que intervenga o dirija autoritativamente
los asuntos internos de cada iglesia. Su objetivo no es gobernar a
las iglesias locales. La Convención es un cuerpo que se compone de
"mensajeros" (especie de delegados con voz, no siempre voto) de
iglesias y de otras instituciones bautistas, que se reúne anualmente
con el objeto de formar planes para promover el bienestar de las
corporaciones que representa y para buscar la mejor manera de que
estas cooperen para la obra bautista en México y en el extranjero.
Se rige por una constitución que
define su objeto, señala sus deberes y prescribe la forma más
apropiada en que puedan cooperar las corporaciones que la integran.
La Convención es un cuerpo
puramente voluntario; ninguna iglesia está obligada a unirse a ella
y cualquier iglesia puede separarse de la Convención, si lo juzga
conveniente para su bienestar y desarrollo. Los acuerdos oficiales y
los planes de trabajo de la Convención no tienen carácter
obligatorio para las iglesias, pero si alguna iglesia solicita ayuda
para resolver algún asunto interno, la Convención lo puede entregar
en forma de consejo u orientación.
Los
iniciadores
En 1900, la obra bautista había
progresado mucho y se necesitaba un organismo que coordinara los
esfuerzos y los recursos de las iglesias locales, pero sin
detrimento de su autonomía. La idea de organizar una Convención
Nacional surgió en la mente de los Sres. Juan S. Cheavens, Alejandro
Treviño Osuna y James Garvin Chastaín quienes, en 1901, y en
pláticas privadas tomaron el acuerdo de sugerir la idea a las
iglesias, asociaciones y otras instituciones bautistas del país.
El Sr. Chastaín fue el primero en
lanzar la idea en un artículo publicado el 7 de agosto de 1902 en el
periódico La Luz y que en su parte medular señalaba:
Para nosotros como bautistas hay
muchos intereses que nos tocan a todos y a cada uno igualmente.
La obra es grande y difícil y necesitamos el consejo y la ayuda
el uno del otro. Para lograr nuestro fin, es preciso que
conferenciemos tocante a la obra. Así unidos en un mismo
espíritu y con el mismo propósito, podremos tomar en
consideración todo el campo y adoptar medidas más adecuadas para
extender el evangelio. Podremos dar nuestro impulso y nueva vida
a nuestros periódicos "La Luz" y "El Expositor Bíblico", tratar
también del sostenimiento propio, las escuelas dominicales, la
educación general y ministerial y otros varios asuntos que
tienen conexión vital con la obra misionera. Este fin
importantísimo se puede efectuar por medio de una Convención
Nacional Bautista. Si esta sería anual, bienal o trienal se
podrá resolver en la primer Convención. Ahora ¿Qué dicen mis
queridos hermanos acerca de la organización de la Convención?.
En el mismo número de La Luz,
apareció una nota del Sr. Sloan que decía:
Una Convención Nacional... sería
de gran provecho para nuestro pueblo y una ayuda eficaz en el
trabajo" y lanza al mismo tiempo la invitación para que la
primera Convención se reúna en la Primera Iglesia Bautista en
México, D.F.
El 15 de agosto de 1902, la
Unión Bautista Fronteriza', que era una Alianza Ministerial, se
adhirió a la idea según se desprende de una nota publicada por su
cronista en "La Luz" del 2 de octubre de 1902. Posteriormente la
Asociación Bautista de Coahuila, reunida en Saltillo los días
del 4 al 6 de septiembre de 1902 tomó el acuerdo de organizar
formalmente la Convención Nacional. El 14 de marzo de 1903, la
Unión Bautista Fronteriza, reunida en Sabinas, Hidalgo, Nuevo
León, tomó el mismo acuerdo. Inmediatamente se hicieron circular las
invitaciones para que las iglesias enviasen a sus mensajeros a la
reunión de la Convención Nacional Bautista de México. Esta se
efectuó en la Primera Iglesia Bautista de Ciudad de México,
ubicada en Mina, esquina con Héroes.
La
primera reunión
La primera reunión de la
Convención Nacional Bautista de México se efectuó el domingo 13
de septiembre de 1903. Ese día el Sr. Sloan dio la bienvenida a
todos los mensajeros, y su intervención fue respondida en
representación de los mensajeros, por el Rdo. Andrés R. Cavazos,
pastor de San Luis Potosí, por la noche se predicó el primer sermón
de la Convención, en boca del Rvdo. Benjamín F. Muller, pastor de
Toluca.
Los mensajeros de las iglesias
fundadoras de la Convención fueron:
| Ciudad |
Estado |
Mensajero(s) |
|
Torreón |
Coahuila |
J.S. Cheavens |
|
Aguascalientes |
Aguascalientes |
Ernesto Barocio y Luis Lozada |
|
México, D.F. |
Distrito Federal |
W. H. Sloan, Florencio Hernández,
Brigido Espinosa, Ricardo Pérez, Susana E. Jones |
|
Monterrey |
Nuevo León |
Juan Ramos Castillo, Alejandro
Treviño Osuna, P. H. Pierson, Daniel Treviño, Pablo T.
Cantú, José Treviño y Margarito Escamilla |
|
Morelia |
Michoacán |
F. Hatchel y Josué Valdez |
|
Guadalajara |
Jalisco |
J. G. Chastaín, Victor Godinez y
Toribia de Godinez |
|
León |
Guanajuato |
Manuel Ramírez |
|
Puebla |
Puebla |
Fernando Uriegas, Paulo B. de Tooms,
C. B. Tooms, José Barcenas, Francisco Arroyo, Alejo Torres y
Guadalupe Alvarado |
|
Toluca |
Estado de México |
R. P. Mahon, Benjamín F. Muller,
Isidra García y Adela Barton |
|
Durango |
Durango |
Frank Marrs |
|
San Luis Potosí |
San Luis Potosí |
Andrés R. Cavazos, E. R. Benavides,
V. L. Still y Elizabeth L. Hanney |
|
Taxco |
Guerrero |
Manuel Treviño Flores y Agustín
Hernández |
|
Santa Rosa |
Nuevo León |
Refugio Garza |
| --- |
--- |
Samuel
Domínguez y Porfirio Rodríguez, por la
Asociación Bautista de Coahuila |
Fueron en total 13 las iglesias
fundadoras de la Convención Nacional Bautista de México
representadas por 42 mensajeros, a los 105 años de haberse
organizado, pertenecen a la Convención más de 1500 iglesias y a sus
reuniones asisten un promedio anual de 2000 a 2500 personas entre
mensajeros y vigilantes.
Las primeras reuniones pasaron
desapercibidas para la mayoría del pueblo mexicano. Pero 100 años
después, la Convención ha sido recibida por varias ciudades y sus
respectivas autoridades en las inauguraciones, algunos gobernadores
han recibido a la Mesa Directiva en audiencia y algunos periódicos
hasta se atreven a informar al público lo que en alguna Convención
bautista sucede.
La primera Mesa Directiva estuvo
integrada de la siguiente manera:
- Presidente: Alejandro Treviño
Osuna
- Primer Vicepresidente: J. G.
Chastaín
- Segundo Vicepresidente: W. H.
Sloan
- Secretario: Benjamín F. Muller
- Prosecretario:Ernesto Barocio
- Tesorero: J. S. Cheavens
- Secretaria de Estadísticas:
Susana E. Jones
Estatus
legal
En México, la Dirección General
de Asociaciones Religiosas, unidad administrativa adscrita a la
Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de
la Secretaría de Gobernación lleva un registro de toda asociación
religiosa en este país. La Convención Nacional Bautista de México (CNBM)
tiene el registro SGAR/13/93, el cual contiene los registros
derivados de todas las iglesias bautistas asociadas a ella, aunque
no le autoriza a interferir en la autonomía de cada iglesia ni en
sus inmuebles, como lo establecen sus Estatutos. Cada iglesia
bautista es autónoma y está asociada al inmueble que ocupa. La CNBM
señala esforzarse por seguir la doctrina bíblica (original) y
respetar los principios bíblicos, sin mezclarse con ninguna otra
denominación cristiana.