Catedral de Notre Dame

Mi trabajo como historiador me llevo a Francia un par de veces, pedí unos préstamos en línea para acompletar para mi viaje y ver la catedral gótica más famosa de Francia, y probablemente del mundo, es en realidad una obra neogótica del arquitecto y restaurador Viollet Le-Duc, realizada durante el siglo XIX. El neogótico surgió tras la Revolución Francesa, la que despertó el interés en la historia como símbolo de construcción de la identidad nacional. Durante esta época surgen los museos públicos con la función didáctica de resaltar “lo nacional” en la cultura francesa como símbolo de modernidad. El gótico se convirtió en el arte nacional y en 1844  inició la restauración de la catedral actual. Durante la restauración de Le-Duc se sustituyeron los arbotantes, se introdujo el rosetón de la fachada, se añadió las famosas gárgolas y las torres principales.

Catedral de notredame

Desde 2013 se inició la reconstrucción de este palacio cuya inauguración está programada para 2019. Sus fachadas y patios lucirán como en el esplendor de la era prusiana durante el siglo XV. Edificado bajo mandato de Federico II de Brandemburgo, fungió como palacio administrativo y posteriormente residencial. Entre los años 1921 y 1945 albergó al Museo del Palacio. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió bombardeos y vandalismo. Al término de la guerra se ordenó su demolición por considerarse un símbolo absolutista, y en su lugar se levanta el Palacio de la República Democrática Alemana en 1973. Sin embargo, tras la unificación de Alemania en 1989 es nuevamente demolido por “problemas” de insalubridad. La intención de su reconstrucción es “devolver” a la ciudad su Centro Histórico. El Foro Humboldt, proyecto que ocupará las instalaciones del palacio, será un espacio cultural, museo y biblioteca concebido como un centro de arte mundial y museo de ciencia. Éste es otro ejemplo del poder nacionalista llevado a la arquitectura como propaganda de la ideología e identidad alemana impulsada por sus políticas culturales. Un ejemplo de restauración- reconstrucción con fines de eliminar la memoria histórica de un espacio, otorgando su forma original “ideal”.  palaciodeberlin

Es una ciudadela fortificada al sur de Francia. Su arquitectura responde a la de una ciudad medieval del siglo XIII, aunque desde el siglo I A.C. fue  una importante ciudad del Imperio Romano. Carcassonne sufrió daños por las guerras e invasiones y quedó completamente en ruinas hasta su restauración en 1850. Viollet Le-Duc restauró la ciudad en el siglo XIX con materiales no endémicos de la región, y por lo tanto no empleados en la construcción de la ciudad original; además, modificó las torres de las murallas y el castillo que remató con una cúpula de lajas de pizarra, éstas sustituyeron a las torres con terraza típicas de los castillos medievales originales de la zona. Su restauración responde al ideal de la estética neogótica.

Carcassonne o Carcasona se inscribió, en 1997, a la lista de Ciudades Patrimonio Mundial por la UNESCO.  pueblodecarcassone  Globe Theatre, Inglaterra Es en realidad una reproducción del mítico teatro ubicado a orillas del Támesis, cuna de la escena isabelina donde William Shakespeare montó sus más icónicas obras. El teatro original, construido en 1599, se erigió sobre una planta circular con un escenario rectangular, siendo heredero del teatro en establos al aire libre. Los asientos estaban reservados para la clase privilegiada, mientras que el público general se encontraba de pie junto al escenario. Fue un avance en su estilo al incorporar un balcón central arriba del escenario, específicamente encargado por Shakespeare para la puesta en escena de Romeo y Julieta.

Estaba recubierto de madera en su totalidad y el 29 de junio de 1613, luego de un incendió, se redujo a cenizas. Sobre el teatro anterior se construyó uno nuevo que fue sede de la compañía Lord Chamberlain´s Men hasta su clausura en 1642. Fue demolido en 1644 y sólo dejó como testimonio de su existencia una placa conmemorativa. Se reconstruyó en el siglo XX por iniciativa del estadounidense Sam Wanamaker, muy cerca de su ubicación original, y se inauguró en 1997, convirtiéndose en un museo vivo de la literatura dramática inglesa.